A diferencia de las naciones desarrolladas, por no decir civilizadas, en nuestros países conocidos como tercermundista, aprendimos de niños a ver a las personas con cualquier deficiencia, ya fuera física o mental, como "Locos".
Lo que en Estados Unidos y otras grandes naciones se conoce como autismo, deficiencia en el aprendizaje y otras condiciones similares, en nuestros países latinoamericanos conocíamos como loquera. Aun los impedimentos físicos nunca aprendíamos a verlo como tal y continúa siendo practica comun cambiar el nombre personal de una persona por el que lo identifica como: El Mudo, El ciego, El Pineo, "El Tullío", pero nunca su verdadero nombre.
Partiendo de esta pequeña explicació pasamos a hacer un pequeño recuento de "Los Locos de mi Barrio", que dicho sea de paso, no eran locos nada.
Nos vamos a dar cuenta que "los locos de mi barrio" son los locos del tuyo, en mi barrio se llamaron así y en el tuyo de otra forma, pero en todos fueron identificados por sus azañas y sus cosas.
Uno de los más antiguos de estos "locos" era Totila, un parapléjico que sentaban en una silla en la sala de su casa y se pasaba el día mesiendo su cuerpo y emitiendo unos sonidos raros. Si alguien pasaba por el frente y se detenía a mirarlo, Totila se arrastraba por el piso hacia la calle, buscaba una piedra y se la tiraba. Totila vivía en la Avenida entre las casas de Tito "El Guardia" y El Capy.
El Bombo, era el mudito sobrino de Ina la de Pablito. Bombo era tranquilo y muy alegre, pero que no se frotara uno el dedo índice por la nariz o hiciera cualquier mueca delante de él porque te caía atrás y si te agarraba te golpeaba. Al Bombo lo ponían a repetir frases y él se daba cuenta cuando las frases eran profanas y no las decía. Tambien emitía unos sonidos simulando que cantaba.
Papito "El voqueroso", le decían así porque siempre tenía los lados de la boca blanquesinos. Papito era una especie de persona rara ya que llegaba al barrio y nadie nunca supo quien era sus padres, de dónde venía. Una cosa podemos deducir que quienes fueran los padres de Papito tenían que ser personas con
algun tipo de poder adquisitivo ya que él siempre llegaba bien cambiado y hasta con corbata. Papito era un joven que su edad osilaría mas o menos entre los 17 y 20 años de edad, mucho mayor que nosotros los que jugábamos con él que teníamos entre 10 y 12 años. Lo que se pudiera asumir es que se había quedado atrasado en esa edad mientras su cuerpo se desarrollaba normalmente.
A Papito le decíamos: "Loco caime atrás" y esta era la chispa que lo encendía para irsenos detrás y pobre del que él alcanzara. Una vez me agarró por el cuello y me estaba estrangulando.
Bertico "El Loco" andaba la ciudad de Santiago, barrio por barrio con una tapa de pintura y un palito simulando el guía de un carro. Le colocábamos piedras al frente, y él hacía un simulacro de como el carro brinca cuando pasa por encima de la piedra.
El Poeta Colón, vandía pan de azucar y resitaba unas décimas que cuando terminaba decía: "Es que el poeta Colón vale cuaito". Una de las décimas clásicas de el Poeta Colón decía: Cállate perrito flaco, que tu no sabes cantar, tu lo que te parece, a la jiguera de Mama miai
Poeta Colón andaba todo el tiempo trajeado.
Los muchachos le gritábamos:"Poeta Colón tírate por el puente" y comenzaba a decir malas palabras irreproducibles por este medio.
"Pinín compárate con Mclay". Pinin era el abuelo de los muchachos Paulino: Marino, Pelé, Ricardo,René. Pinín siempre andaba con un colin "vaciao", de manera que vocearle "Comparate con Maclay" era un acto suicida porque Pinin no basilaba en lanzarle un machetazo al que le voceaba.