Salí de mi Barrio un día, con la esperanza que volvería
y sentao allá en la pulpería, en la esquina de la Populacha,
Bebiendo maví pegapalo, piropeando a las muchachas,
tardes enteras yo pasaría.
Salí de mi Barrio un día con la ilusión de que volvería
y con mi novia de quince años a mi regreso me casaría.
Un año entero me fuí a trabajar, y con los cuarto que allí ganara
su anillo de bodas le iba a comprar.
A mi tía Quisqueya promesa le hice
su linda casita ayudarle comprar
con todos los cuartos que allá en los países
cuando yo llegara me iba a ganar.
Juré a mis amigos que jamás olvidaría
aquellos tiempos cuando en la pulpería
nuestros momentos de angustias, de penas y alegrías,
en la esquina de la Populacha con ellos compartía.
Una cartita cada quince días, y de vez en cuando
su par de pesos les llegaría.
Aunque fue muy triste mi despedida,
a buscar mejora me fuí a los países
Y aunque llevo en el alma profunda una herida,
jamás me he olvidado de mis amigos y mis raíces.
Cómo olvidar tan gratos recuerdos, de aquella esquina de la pulpería
Allí donde nacieron los más lindos sueños.
Donde sigo soñando volver algun día.